Agosto fue “moderno” y lo vivimos en “diagonal”.

El último domingo de agosto realizamos por primera vez la ruta “Diagonal Paraguay y Remodelación San Borja: Transformaciones para una ciudad moderna”. Con más de 100 asistentes, comenzamos el relato haciendo referencia al video “Santiago Salta al Futuro”, realizado por la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU) en 1969, en el que junto a la imagen de retroexcavadoras demoliendo grandes muros de adobe y ladrillo, se escucha una voz en off que relata: “Las ciudades corresponden a los hombres que las habitan y van creciendo y modernizándose acorde a las nuevas exigencias. Así también Santiago, la capital de Chile, otrora colonial y bucólica ha pasado a convertirse hoy en una metrópolis, pero el crecimiento de la población ha sido más rápido de que la transformación de la ciudad, y así Santiago está saltando hacia el futuro. Hay que remodelar barrios enteros, como este del San Borja…

La CORMU nació a mediados de los años 60´ con la misión de mejorar y renovar las áreas deterioradas de las ciudades, mediante programas de remodelación y rehabilitación, encarnados en grandes conjuntos modernos como la Remodelación San Borja y las Villas San Luis y Portales.

En Santiago la preocupación por la transformación urbana se remonta a las últimas décadas del siglo XIX. Posterior al plan de Vicuña Mackenna, diferentes proyectos municipales plantearon la necesidad de organizar la ciudad y su crecimiento. Desde el plano de Manuel Concha de 1894 observamos propuestas -nunca realizadas- de ensanches de calles y creación de diagonales, en línea con el París de Haussmann. Las propuestas de Karl Brunner marcaron un nuevo hito en el ánimo transformador, incorporando la organización en el uso del suelo y regularización del espacio económico.

 

En este recorrido pudimos reconocer los cambios producidos en el sector de Diagonal Paraguay y Remodelación San Borja, espacio al sur de la Alameda que desde la década del 40´ y durante 30 años vio desaparecer grandes estructuras coloniales como el Convento del Carmen Alto y el Hospital San Borja, para dar paso a cambios radicales en su fisonomía, buscando tanto la construcción de nuevas viviendas y equipamiento, como también, ordenar el tráfico de vehículos y personas a través de la apertura de la diagonal y la construcción del Paso Bajo Nivel Santa Lucia y la Línea 1 del Metro.

La Plaza Vicuña Mackenna, frente al Paso Bajo Nivel Santa Lucía, fue el escenario para iniciar la ruta y hablar sobre la desconexión que vive el cerro, fruto de una obra pensada para la circulación vehicular por sobre la peatonal.

Cruzando la Alameda, a un costado del Monumento a Fermín Vivaceta, reconocimos las transformaciones del sector que dieron vida al conjunto residencial El Carmen fruto de la demolición de la iglesia y convento del Carmen Alto; éste, pese a ser una renovación urbana de mediados del siglo XX (1945-1955), se edificó alejado de las principios del movimiento moderno que se materializaron años después en la Remodelación San Borja, siendo especialmente criticado por Fernando Castillo Velasco en sus años de estudiante de arquitectura. En este espacio no podíamos dejar de mencionar la presencia del arte urbano, a través de los murales del mismo Paso Bajo Nivel, obra de Bonati, Ortuzar y Vial, y el que homenajea a Gabriela Mistral, del artista Fernando Daza, ubicado a un costado de la entrada monumental al cerro.

En la plazoleta ubicada en la intersección de las calles Lira, Marcoleta y Diagonal Paraguay, conocimos la historia de la apertura de la diagonal en 1966 y vimos aparecer las primeras torres, en sentido poniente oriente, de la Remodelación San Borja. Al desplazarnos hacia la calle Portugal pudimos observar como los espacios comunes del conjunto han sido cooptados por el constante crecimiento del complejo de salud de la Universidad Católica.

La construcción de la actual Posta Central, siguiente hito de la ruta, significó la demolición de un antiguo hospicio, siendo inaugurado en 1967 el moderno Hospital de Urgencia de Asistencia Pública (HUAP), cuya ubicación responde a la existencia de la diagonal.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU), es un hito de permanencia, una estructura del XIX que se relaciona con el moderno proyecto de renovación urbana.

En la Plaza del Pedregal, la Remodelación San Borja, como ejemplo de espacio pensado para vivienda, esparcimiento, servicios y circulación, se toma el relato. Sus diferentes etapas de construcción y ocupación son un reflejo del cambio político y social vivido entre los gobiernos de Frei Montalva y Allende y la Dictadura.

No solo la FAU nos permite transportarnos al pasado decimonónico del sector, la Iglesia San Francisco de Borja, nos recibe como único testimonio del desaparecido hospital que le diera el nombre al proyecto de remodelación que se proyectó sobre sus terrenos. La administración de los espacios intermedios y semipúblicos nacidos al alero de las torres de San Borja es hasta hoy un problema de compleja solución, que ha o un sostenido deterioro de los mismos.

Para finalizar, y como un guiño al Centenario de Violeta Parra, finalizamos el recorrido en su museo, invitando a los asistentes a recorrerlo de la mano de su equipo de mediadores.

Agosto fue además un mes de largas caminatas, de la mano del proyecto FIC Región Metropolitana “Turismo Barrial Inteligente” al que fuimos invitados a participar por la Universidad Mayor, durante todo el mes nuestros guías recorrieron junto a sus beneficiarios sectores como la Alameda, La Chimba, Matta, Barrio Huemul, Franklin, San Joaquín y La Pintana.

2018-01-03T21:37:06+00:00 2017/08/31|