En julio recorrimos las viviendas sociales al otro lado del río.

A fines del mes de julio nos trasladamos a La Chimba para realizar un recorrido inédito en la comuna de Independencia que se centró en las viviendas sociales de la comuna.

Nuestro punto de encuentro fue en la intersección de Domingo Santa María con Belisario Prats, frente al antiguo Hospital San José. A pesar de la fría mañana, nos acompañaron sobre setenta asistentes. En este lugar se dio inicio al recorrido  con un relato de los orígenes de la comuna, que administrativamente surge en 1991, no obstante su historia se remonta al período de dominación inca. La actual avenida Independencia fue utilizada por los Incas como la vía de ingreso al Valle del Mapocho, como parte del tramo sur del Qhapac Ñan. Fue por esta misma ruta que ingresaron las huestes de conquista de Diego de Almagro y, luego, Pedro de Valdivia en 1540.

Durante todo el período colonial La Chimba se mantuvo como la periferia norte de la ciudad de Santiago y su paisaje se caracterizó por ser de carácter rural. La actual Avenida Independencia fue testigo de las luchas por la emancipación de Chile de la corona española, por esa arteria escaparon a Mendoza los patriotas derrotados en la Batalla de Rancagua y por allí regresó victorioso el Ejército Libertador de Los Andes, luego de triunfar en la Batalla de Chacabuco. Una vez avanzado el siglo XIX La Chimba comenzó un proceso, paulatino de urbanización motivado por la apertura de hospitales, espacios educativos,  industria y nuevas iglesias que se sumaron a las ya existentes, que databan del siglo XVIII. Este proceso es acelerado por el problema de “la cuestión social” que se manifiesta en una aguda necesidad habitacional, manifestada en el hacinamiento y propagación de enfermedades infecto contagiosas, que sufren las clases populares y que, obliga al  Estado  a planificar y destinar fondos públicos para enfrentar esta problemática.

Para trasladarnos al segundo punto tuvimos que cruzar Av. Independencia hacia el poniente y nos detuvimos brevemente en la Plaza Cádiz para hablar sobre la historia rural del sector y la Chacra Bezanilla, que al lotearse dio origen a la Población Santa María y San Luis. Continuamos nuestro camino y nos detuvimos en la calle San Luis a una cuadra de Vivaceta, en este lugar Sergio Vargas, guía invitado y miembro de la organización La Cañadilla, que se preocupa del rescate de la historia de la Chimba e Independencia, nos contó sobre la cuestión social y las primeras viviendas sociales del sector como los cités y las casas de yeso, estas últimas fue una propuesta innovadora para la construcción de casas baratas y novedosa para la época pues en su estructura base se utilizó el yeso.

Continuamos el recorrido caminando hacia el tercer hito ubicado en Parque Central, en este lugar relatamos sobre la planificación urbana y el destacado austríaco Karl Brunner que en su proyecto consideró a la actual comuna de Independencia. Para Brunner fue fundamental la creación de parques y áreas de esparcimiento y una planificación vial. Alrededor de la Plaza Central se observan casas que se construyeron siguiendo el modelo de Ciudad Jardín, este modelo promueve que las viviendas no sean de fachada continua sino que tengan pequeños jardines laterales y delanteros, promoviendo la privacidad de las familias.

Hasta este tramo del trayecto se observan muy pocos edificios en altura y el barrio se caracteriza por viviendas de uno o dos pisos que mantienen una identidad común. Algunos de los participantes de la ruta se sorprendieron porque estas poblaciones se parecían a las que existen en Ñuñoa y otras comunas del sector oriente. Pero a partir de este punto comienzan  a observarse un mayor crecimiento inmobiliario motivado por la pronta apertura del metro y la cercanía al centro de Santiago, hecho que se ve reflejado en un edificio que colinda en la Población Los Castaños.

Nuestro cuarto punto fue la Población Los Castaños que fue construida por el destacado arquitecto Luciano Kulczewski en 1930. Estas viviendas fueron realizadas como solución habitacional para los grupos medios y altos de los carabineros. En este sentido, estas viviendas desde sus inicios se consideraron para la naciente clase media y las dimensiones de cada una son superiores a las que existen en el sector llegando a medir entre 300 a 500 m2 totales.

Para Luciano Kulczewski las viviendas deben reflejar a las familias y debían diferenciarse unas de otras, estas características se pueden observar en las casas de avenida Francia, cada una se tiene algún aspecto que las distingue de la otra y refleja su propia identidad, algunas aún mantienen la firma grabada de este artista del diseño. Por sus características históricas y arquitectónicas, además de tener un Monumento Nacional, fueron declaradas Zona Típica en 1996.

A pocas cuadras de la calle Francia se encuentra la Población Vivaceta Sur, nos detuvimos en la Plaza Fidel Muñoz que se encuentre entre las calles Nueva de Matte y Los Nidos. Esta población fue construida por la Caja de Habitación Popular que gestionó la venta de sobre 800 viviendas y llevo a cabo el diseño del conjunto habitacional que consideró la construcción de casas con antejardín, áreas verdes para el esparcimiento de las familias y centros educativos. Es interesante este modelo habitacional, ya que estaba destinado a familias obreras que mediante el pago de una renta mensual durante un período de tiempo les serían traspasados los derechos de la propiedad, generando un compromiso que se observa en el cuidado de los espacios comunes que eran realizados por las familias residentes. Además, es posible observar que durante el siglo XX fue posible la integración social en la comuna, recordando que la Población Los Castaños fue construida para albergar a parte de la alta oficialidad de carabineros y que se encuentre a unas pocas cuadras del conjunto Vivaceta Sur, nos hace reflexionar sobre la discusión actual de las viviendas sociales promovidas por ciertas comunas de la Región Metropolitana.

Finalmente, avanzamos hacia nuestro último hito que se encuentra cruzando Independencia hacia el oriente. Nos detenemos en una vereda de esquina que se ubica en las calles Agustín Meza con Severino Casorzo. En este relato encontramos recuerdos de niñez y crónicas de antiguos residentes del Barrio que fue construido por la Cooperativa de comerciantes del Mercado Central y trabajadores de La Vega Central apoyados por la Caja de Crédito Hipotecario.

La población Mercado Central y La Vega se encuentra conformada por 68 viviendas de amplios terrenos siendo construida en 1928, pero debido a problemas en los registros de los pagos, por parte de la cooperativa, sus escrituras se realizaron recién el año 1938. Según indican sus vecinos, Jorge Alessandri Rodríguez, siendo Presidente de la Caja de Crédito Hipotecaria,  tuvo que mediar en el conflicto y ayudó a los afectados para lograr el reconocimiento de sus propiedades. Pero las irregularidades no terminan ahí, según nos cuenta Eugenio Lira Massi, residente en la década de los cuarenta del sector,  en su libro “Érase una vez” cuando él era pequeño perteneció a un club de futbol que jugaba en un sitio eriazo en la calle Severino Casorzo pero en este terreno comienzan a construirse dos casas que actualmente son muy diferentes al diseño de la Población. De pronto, una de las vecinas, al escuchar el relato que estábamos realizando, muy molesta indica que todo era mentira y emplaza al grupo completo para saber si alguno de nosotros vive actualmente en el sector; guías como asistentes la invitan a participar, a escuchar y le explican que es un recorrido histórico y patrimonial que tiene una investigación de fondo. Esta población se encuentra a tan solo una cuadra de la Plaza Chacabuco, conformándose en un sector de crecimiento inmobiliario, de alta plusvalía y de interés para las empresas de construcción por lo espacioso de los terrenos, por ello los vecinos se organizaron y hace algunos meses lograron que fuera declarada Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales, este hecho generó discusiones y rivalidades que aún se mantienen y pueden ser el motivo de la molestia de esta vecina.

A pesar de este pequeño conflicto terminamos la actividad realizando nuestra foto grupal y el sorteo de libros, que en esta ocasión contó con dos libros donados de la organización de La Cañadilla.

 

Esta población fue declarada Zona Típica en marzo del presente año.

2018-12-11T15:15:06+00:00 2018/07/30|