La Huelga de la Carne , el pueblo en la Alameda y la represión del estado.

Un domingo 22 de octubre de 1905, la ciudad de Santiago viviría uno de los momentos de mayor violencia registrado en la capital. El llamado a manifestarse contra el impuesto a las carnes provenientes de Argentina, que hacía imposible el consumo de ésta entre los más pobres, provocó una ola de manifestaciones que es tristemente conocida como la “Semana roja”.

El llamado, hecho por el Partido Democrático y las mutuales a manifestarse contra la medida,   convocó a más de 12 mil manifestantes que se reunieron a los pies de la estatua del General San Martín para marchar desde allí hasta el Palacio de Gobierno y exigirle al presidente Riesco que derogara dicho gravamen.

La Revista Sucesos, nos relata los luctuosos eventos en los cuales la clases trabajadora, expresada en sus distintos gremios, que se reunirán para manifestarse pacíficamente, mitn que termina con excesos, pillaje y desmanes. En efecto, la Alameda sur, desde la calle San Diego hasta Vergara y por el lado norte desde Bandera a Avenida Brasil fue cubierta por un baño de sangre cuando la policía montada sobre sus caballos se abalanzó contra la multitud que corría despavorida mientras  lanzaban pedradas; los militares desenvainando  sus sables contra la multitud, que alborotada, huía despavorida por las calles del centro de la ciudad.

Las protestas y el posterior pillaje y destrucción se prolongaron por  tres días, miles de manifestantes se volcaron contra la Moneda e incluso intentaron entrar a ella. La ciudad  pasó a ser controlada por el ejército que intentaba disolver a los manifestantes. Al mando de la acción, un militar que la historia recordará -tristemente- por siempre: Roberto Silva Renard. Bajo su acción, más de 70 personas murieron sumándose a las cerca que 180 víctimas de los días anteriores, sumando además, más de 300 heridos.

Roberto Silva Renard continuaría su “carrera represiva”, escribiendo en 1907 una de las letras más penosas de la historia nacional, una acción de las más cruentas en donde haya participado tanto el ejército, como el gobierno chileno en contra del movimiento popular y obrero y que tuvieron como escenario la Escuela de Santa María de Iquique, en donde miles de personas, trabajadores, mujeres y niños fueron cruelmente asesinados.

 

Crónica escrita por Dante Figueroa.

 

Huelga

“Porque subió la carne y el poroto,

Cosa que es natural que aquí suceda,

Háse armado un gradísimo alboroto,

Y en la plaza y en el Centro, en la Alameda.

Casi no hai un farol que no esté roto.

 

Las masas populares,

Que de todo tendrán menos de masa,

Viendo que la familia en sus hogares

Siempre con hambre pasa

Y en vano piden con clamor eterno

Que les oiga el Gobierno

Y les haga traer carne arjentina

Dijeron: – “Pues señores, si el Congreso

Se nos viene a meter a la cocina

Y solo el rico come carne hoi dia,

Con razones “de peso”

Hagamos de la misma “burguesía”

Nuestra carnicería.

 

Y para tales fines

Lanzaban argumentos de adoquines. (…)”

(Zig-Zag, Año I Nº38, Noviembre de 1905)

2019-04-25T20:13:10+00:00 2019/04/24|