Por Dante Figueroa
El 1 de mayo, es la conmemoración que se realiza cada año, rememorando la gesta de lucha de obreros sindicalizados en Chicago en el año 1886. Su lucha por “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”, culminó en un juicio contra un grupo de obreros anarquistas, el cual termina con el presidio de tres de ellos y la pena de muerte para otros cinco de los convocantes.Desde entonces las democracias del mundo, año a año se fueron sumando al llamado a recordar la gesta heroica, pero también, luchar por la reivindicación de mejores condiciones laborales y un trato justo y digno para los trabajadores.

En chile, el llamado tuvo eco y ya, a fines del siglo XIX y en los albores del siglo XX las convocatorias del 1 de mayo se volvieron una actividad masiva que convocó a gran número de trabajadores en las distintas ciudades del país. De hecho, hace 100 años el mismo periódico La Nación comentaba las marchas multitudinarias y el compromiso de los trabajadores en esta fecha:


“Desde las 6 de la mañana de ayer, se paralizaron las actividades obreras de la capital. Los tranvías, como se anunció, no salieron al servicio. Los autobuses también suspendieron el servicio en todos sus recorridos. Tampoco los automóviles del servicio público salieron al trabajo….Ni un solo vehículo se vio transitando por las calles durante toda la mañana y la tarde.Por otra parte, casi la totalidad de las fábricas y talleres de todo orden esparcidos por la ciudad, tampoco funcionaron durante el día de ayer.El texto periodístico explica los distintos lugares que recorrieron la ciudad, siendo la Alameda, frente al monumento del General san Martin el punto de encuentro, y a los pies del cerro Santa Lucia.”

Recordemos que, en Chile, la obligatoriedad del 1 de mayo como feriado nacional, uno que que eximia de concurrir a los lugares de trabajo, tiene como contexto el año 1931, durante el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo. En este escenario el 1 de abril se crea el decreto del día 1 de mayo y el 13 de mayo se publica el Código del Trabajo del Trabajo mediante el Decreto con Fuerza de Ley N.º 178 del Ministerio de Bienestar Social.


Un mandato que por entonces estaba acorralado por acusaciones de acciones autoritarias y que, posteriormente, tras diversas manifestaciones populares, que costaron la vida a muchos compatriotas, terminó con su renuncia el 26 de julio del año 1931.Desde entonces, ininterrumpidamente, los trabajadores se reúnen a lo largo de todo Chile luchando por sus reivindicaciones laborales.
